lunes, 21 de enero de 2013

ENTRADA 1 de 3. ACTUALIDAD Y MÁS...

Hoy me asomo aquí para hablar de varias cosas… Este va a ser un post más largo de lo normal. Y quizás no me extienda demasiado sobre el tema principal, que es Magno. Pero todo está relacionado.


Estos días ha salido la noticia de los 22 millones de euros que Bárcenas tenía a buen recaudo en una cuenta en Suiza. A buen recaudo estaba también la propia inmoralidad del feliz tesorero, pues, como sabéis, gracias a la ley del PP sobre la amnistía fiscal (sí, esa ley con la que si eres un ladrón, un estafador, un traficante… puedes traer tu dinerito a España a cambio de pagar un 10% al erario público), hace pocas semanas se trajo a España 10 millones de euros que, por arte de magia, (magia= dícese de la miserable voluntad del partido que gobierna y legisla) ahora es dinero limpio obtenido a través del sudor de su frente. Repugnante: el encargado de controlar y gestionar el dinero era el súmmum de la corrupción.

Días antes supimos del acuerdo al que llegó la cúpula de Unió Democrática con la fiscalía por el caso Pallerols. Con 380.000 € pactaron que nadie fuese a la cárcel… El caso demostrado es que desviaban a las cuentas de su propio partido fondos públicos procedentes de la UE para la formación. Los que necesitaban aprender se quedaron sin saber, y otros fueron demasiado listos.

Semanas antes vimos como otras acusaciones recaían sobre otros políticos catalanes, como Artur Mas, la familia Pujol, etc.

Más recientemente se destapó el caso Mercurio, con la implicación del alcalde socialista de Sabadell, Manel Bustos. Del mismo partido es el escándalo de los ERE en Andalucía. Lo de Gürtel en Valencia no me acuerdo ni cuándo empezó, no ya la rutina mafiosa (que debe de datar de cuando el diluvio universal), sino el inicio de las sospechas. Las pachangas en Baleares con el caso Matas, y la vidorra de un exjugador de balonmano que prosiguió su adicción al juego en el casino de la realeza, son solo otros dos ejemplos de la podredumbre moral de quienes dicen ser nuestros líderes y mentores.

Bien. Todas estas noticias han sido portada de todos los medios informativos en los últimos tiempos. En solo dos meses se destapan cuatro casos de corrupción en los que están implicados las élites políticas de este país, que forman parte de los partidos más importantes del arco parlamentario. Y no iremos más hacia atrás. Para qué. A saber de qué innombrable forma se benefició Adán de Eva a cambio de no chivarse del mordisco de la manzana, y tuviera el Señor que enterarse por su cuenta de la traición de la primera mujer mundial al hincar el diente al fruto prohibido.

En fin. ¿Y qué tiene todo esto que ver conmigo, con Magno y con mi documental? Pues que estoy hasta el gorro. Y no estoy indignado. Me parece una palabra mal utilizada. Estoy cabreado. Si hay una cosa que es injusta y se repite en el tiempo, me puede llevar a la indignación. Si me roban, y ello se repite en el tiempo un sinfín de veces, además de sentirme gilipollas por no tomar medidas, la cosa me cabrea. Pero que mucho. En el siguiente post, que publicaré en un rato, os hablaré sobre Magno.

Un saludo para todos (lo más sereno posible, que en estos precisos momentos no es mucho).