Pues sí. HE CONOCIDO A MAGNO. Sí. En persona. Magno. Llevo toda una semana hablando con él. Magno, sí. Y me ha contado cosas que os puedo asegurar que serán portada en los próximos meses. Estoy flipando. Cómo han sido capaces de cargarse al superhéroe por antonomasia, al mejor, al que siempre hizo el bien. Y todo por intereses políticos. La campaña que le hundió, orquestada con la colaboración de Little Prodigio, a quien los más mayores recordaréis, fue un claro caso de cómo nuestros insignes políticos se valen de las más sucias artimañas en beneficio propio. Vamos, que además de ladrones, se encargan de destrozar al que se ponga por delante. Y mi cabreo me lleva a pensar que si he sido capaz de convencer a Magno para hacer el documental sobre su vida, por qué no lo voy a convencer para que vuelva a la actividad pública. Necesitamos superhéroes de verdad. No esa copia barata de Batman que tenemos ahora, ese tal Glorioso... Que ni tiene poderes ni tiene nada. Se van a enterar...
Hasta luego.
Hasta luego.




